Eurovegas: crisis global y moral

Eurovegas: crisis global y moral

 

¿Todo vale por un puñado de dólares?

14 DE MAYO DE 2012

 El gran mal de este siglo es la falta de confianza, de fe, en las instituciones. Y como consecuencia en las personas que las representan.Hemos pasado de la palabra de honor inviolable al “papel mojado” de los programas electorales incumplidos, las promesas de amor eterno con fecha de caducidad, y el  donde dije digo no dije digo sino que dije Diego .

 La ética es sustituida por el pragmatismo. Ya no sólo la corrupción ilegal encubierta, sino la inmoralidad más profunda, la amparada por las leyes incluso a cargo de quienes quieren proclamarse referentes morales.

Por ejemplo,  la implantación en España de ese  Eurovegas  que es un paraíso fiscal, mafioso, captador de ludópatas y reino de taifa con una legislación distinta e inmoral para este  pequeño país del juego  en el que lo que no está en juego es el negocio y el amor al dinero por encima de cualquier otra consideración .

Y es alarmante que un 40% de los españoles (en una encuesta reciente) lo apoya. Para esta parte de la ciudadanía el simple hecho de que algo deje dinero lo convierte en lícito. Exactamente el mismo planteamiento que el de los responsables de Eurovegas y quienes les apoyan. O los mercaderes de esclavos, trata de personas incluidas, o el tráfico de armas y de drogas…

 Podríamos poner muchas pegas . Una de tipo práctico: que a la larga quienes vienen a sacar “pasta” les importa un bledo el bien de donde están, con lo que a la larga es fácil que no sean tantos los beneficios y sí las consecuencias negativas. Como destrozar personas y familias. Y una segunda de más calado: aceptar este  negocio  es implantar el mensaje de que  todo vale por un puñado de dólares .

 Seres humanos al servicio del dinero . Esclavos con una amplia jaula que les hace sentir falsamente que son más o menos libres. ¿No fue esto la burbuja inmobiliaria, la codicia que ha llevado a la crisis global? ¿No es esto en definitiva la desconfianza en el sistema institucional, en sus bajos (aunque  muy altos ) intereses barnizados de ofertas publicitarias de un beneficio a corto plazo que están destruyendo nuestra sociedad?

Necesitamos personas que den credibilidad, en las que se pueda confiar. Los indignados, de quienes estos días se ha conmemorado el aniversario del 15M en España, es una muestra de que la mayoría de los ciudadanos están cansados del pragmatismo, de confundir lo correcto con lo legal. De ser piezas utilizadas para construir una pirámide donde enterrar con todo lujo la verdad, la ética, el honor y el respeto al ser humano.

 En momentos de crisis es cuando de verdad sale lo mejor y lo peor del ser humano, como en esas películas de catástrofes con antihéroes inesperados, y villanos  que antes eran distinguidas y buenas personas socialmente hablando.

 Y en esta encrucijada debemos mirar y seguir el ejemplo de quien nos demostró ser confiable al cien por cien: Jesús .

El vivió la mayor crisis posible. No sólo renunció a ser elegido rey, sino que finalmente perdió todo materialmente, y por defender la verdad de su Palabra fue abandonado por sus amigos más íntimos. Sumido en la soledad, la incomprensión y el mayor de los desprecios y rechazos, siguió hasta el fin sus ideales. Aunque esos ideales suponían lo menos pragmático del mundo; dar todo lo que tenía a los demás, para perderlo todo a cambio, incluyendo la vida en la forma de muerte más cruel y vil de su tiempo.

Pero su mensaje claro es que El (antes que beneficios sociales, económicos, políticos o de popularidad) depositó su meta y su confianza absoluta en su Padre, una Persona, no una institución. Un Padre que le rescató, le resucitó de las  cenizas  de su vida, y le glorificó hasta lo máximo. De tal manera que algún día ante Él se doblará toda rodilla y toda lengua confesará que Jesús es el Señor, el Rey de Reyes, el alfa y la omega del Universo.

 Nada que ver con Eurovegas ¿verdad? ¿A quién eliges seguir hoy? ¿en quién depositarás tu confianza? Piénsalo… y decide ante quién o ante qué doblas tu rodilla.

© Protestante Digital 2012

La clave está en los nudos donde el poder se atasca

Corrupción en la vida pública

“La clave está en los nudos donde el poder se atasca”

“La clave está en los nudos donde el poder se atasca”
Jesús fuer tentado a ser corrupto y mostró que “no debe negociarse con el mal”, cree Jaume Llenas.

16 DE MAYO DE 2012, BARCELONA

 A la hora de enfrentarse a la corrupción, la espiritualidad cuenta mucho. En esta nueva conversación en la serie sobre corrupción en la vida pública, Jaume Llenas habla sobre el efecto que tiene una clara cosmovisión cristiana en situaciones de presión. “No se puede negociar con el mal”, opina. No tener unos valores claros hace imposible la tarea de mantenerse íntegro.

 “Jesús es el modelo a seguir porque él mismo fue tentado en varias ocasiones… no vivió una vida ajena al riesgo de la corrupción”,  explica Jaume Llenas en su segunda entrevista con Pedro Tarquis, director de Protestante Digital. En el desierto, por ejemplo, se le ofreció a Jesús poder si aceptaba  “un atajo para conseguirlo a costa de rendirse ante el mal” . Eso, cree Llenas, es la esencia de la corrupción.

El licenciado en Derecho, pastor evangélico y secretario general de la Alianza Evangélica explica que es la propia figura de Jesús quien marca el camino. Él mismo vivió la presión de cerca, con gente de su propio círculo: “Había dos seguidores que pedían influencias para sentarse junto a él en el trono”, por ejemplo. En los evangelios queda claro, sin embargo, que mantuvo la “integridad en medio del conflicto” y se negó siempre a tomar “el camino más corto que todos desearíamos alguna vez”.

 DECISIONES… ¿ACTIVAS O PASIVAS?
 La corrupción puede ser un estado, pero se muestra claramente cuando es momento de tomar decisiones . Haciendo referencia a  Martin Luther King , que hablaba del “silencio de los buenos”, Llenas recuerda que no actuar también es, de hecho, una decisión. “Cuando los buenos callan, el mal prolifera”, así que es necesario que la iglesia cumpla su función de “denunciar constantemente el mal”.

“No tenemos un territorio intermedio”, insiste Llenas.  La iglesia tiene que ser visible incluso en “organismos nacionales o internacionales” que luchen para frenar la corrupción. Sin dejar de lado la predicación del evangelio  (“que es la primera de las herramientas”), hay que “intervenir en los nudos en los que el poder se atasca”.

 John Stott , autor ampliamente reconocido por su capacidad de conectar fe con cultura, decía de los evangélicos que se habían “especializado en poner ambulancias en los cruces peligrosos para cuidar a los que chocan”, pero que lo que deberían hacer es “poner un semáforo”.

 IMPORTANCIA DE FOROS DE REFLEXIÓN

Vida espiritual y corrupción
¿Cristiano y corrupto? ¿es posible? ¿por qué? Responde Jaume Llenas, pastor y secretario general de la Alianza Evangélica Española, en una entrevista de P. Tarquis.

Es necesario que los cristianos vuelvan a preguntarse si su lugar de trabajo, el barrio en el que viven o la política pueden enfocarse bíblicamente. Son muy necesarios espacios en los que “se genere opinión, respuestas a partir de las Escrituras”, cree. Y apunta a un problema de base:

 “Desgraciadamente hemos vivido una especie de división entre lo sagrado y lo secular que nos ha hecho mucho daño” . Se ha dejado de hablar en las iglesias de temas importantes por considerarlos fuera del área de lo espiritual. La realidad, sin embargo, es que “todo es sagrado porque Él es el Señor de todo”, afirma Llenas.

“Lo que la cruz representa como derrota definitiva del mal, nosotros debemos trasladarlo a nuestra vida diaria, a nuestras decisiones prácticas a la realidad de los lugares donde vivimos”.

 Los cristianos deberían preguntarse: “¿Son lugares diferentes nuestros pueblos o barrios porque nosotros estamos ahí?”.

 ¿CORRUPCIÓN EN LAS IGLESIAS?
 Durante la entrevista, surge la cuestión de la existencia de líderes cristianos que se acercan al autoritarismo. ¿Es posible ver entre los evangélicos a líderes que se levantan como incuestionables y caen en el abuso de poder?

Es posible, cree Llenas, y explicar que una de las razones por las que cualquier cristiano puede corromperse es cuando  “vivimos más de este lado de eternidad que del otro” . “El riesgo de caer en la corrupción es mayor cuando dejamos de vivir como peregrinos y empezamos a vivir sólo como ciudadanos de este lado de la eternidad, como ciudadanos de este reino”.

 LO QUE LA SOCIEDAD ESPERA
“Si dejamos de ser sal, si la iglesia deja de ser iglesia, no sólo somos nosotros los que perdemos, sino también la sociedad”, cree Llenas. Es cuestión de identidad, y para recuperarla debemos “volvernos seguidores de Jesús” en todas las áreas de la vida, también en la lucha contra las estructuras corruptas.

“Debemos ser responsables del lugar en el que Dios nos ha puesto, ser luz para la sociedad, ser sal y atrevernos a hablar de algo más que de las ‘cosas de iglesia’”, concluye. “Esta sociedad tiene esperanzas puestas en nosotros, de que seamos una voz de denuncia. Debemos responder a nuestro llamamiento de parte de Dios pero también a lo que espera y necesita la sociedad que nosotros seamos”.

Autores: Joel Forster

© Protestante Digital 2012

Jesús se hundió con su Titanic

Jesús se hundió con su Titanic
Cien años después del naufragio del Titanic, dos mil años después de Jesús, la sociedad y el ser humano en general siguen su camino intentando confiar en sí mismos.
Hay una búsqueda de la seguridad en la ciencia, la tecnología, la medicina, el dinero (lo poco que queda de él), el poder. Nada nuevo bajo el sol.

 En definitiva, se trata de controlar nuestro propio destino.

Sin embargo, lo realista sería reconocer (lo decía alguien tan poco sospechoso de creer en Dios como John Lennon) que la vida es aquello que ocurre mientras nosotros hacemos otros planes.

 Quizás la pregunta sería más bien si es posible depositar nuestra confianza en algo o alguien ajeno a nosotros mismos . Si es imposible, mejor estrujar la vida al máximo hasta que estalle, o ser en lo humanamente razonable lo más cautos, prudentes y pragmáticos que podamos hasta que todo termine.

En ambos extremos (con toda una amplia gama intermedia) transcurre una vida entre la anarquía y la rutina, entre el riesgo absoluto y el mayor de los miedos.  Triste existencia en este camino para el ser humano.

La propia religión cae en estas mismas posturas, viviendo a un Dios sin orden alguno, o convirtiendo al orden en un dios.

 Como siempre, surge la figura de Jesús como la vía alternativa, contracorriente, inesperada y rompedora . Ajeno a religiones, iglesias, confesiones, credos, normas, sentimientos, impulsos y anarquías. “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.

No hay otro camino (religioso o no religioso), verdad (filosófica o vivencial) y vida (natural o espiritual) que Él mismo.  De ahí la importancia de encontrarse con Él, y sólo con Él, y sin nadie más que Él . Y al decir “Él” hablamos del Jesús histórico que revelan los cuatro Evangelios, sin intermediarios. Esos cuatro libros que son absolutamente más confiables que los que hablan de personajes más cercanos y aceptados como son Platón o Julio César.

A partir de ahí deriva todo. Sin duda hay una ética, una Iglesia, un credo, unos sentimientos y una vivencia que integrar y experimentar. Y por encima de esto, la confianza única, universal, absoluta, eterna, radical, sin letra pequeña, que Jesús de Nazareth reivindicó para sí mismo.

 El director de la orquesta del Titanic , de tradición metodista (protestante, su padre era director del coro de la iglesia)  tocó hace cien años en el funeral de su propia muerte “Más cerca, mi Dios, de ti” mientras el enorme trasatlántico se hundía . Nunca volvió vivo del fondo del océano.

Por su parte,  Jesús clamó en su propio naufragio en la nave de madera del Gólgota: “En tus manos encomiendo mi espíritu”. Y tras hundirse en el Titanic de la cruz, volvió a la vida para proclamar que había vencido a la muerte, y con Él todos los que confíen en su persona  y en su obra, incluido –esperamos- el director de la orquesta del Titanic.

“Quien cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”. Lo dijo Jesús antes de resucitar a Lázaro, que creía en Él. Antes de resucitarte a ti, si crees en Él, cuando un día la nave de tu vida – tu Titanic – se hunda en las sombras del Mar de la Muerte.

Y antes de esto, en la muerte que supone cada día, con las sombras del sueño y el renacer de la vida en cada amanecer, este mismo milagro, esa expectativa de una realidad que se experimenta desde la fe, desde la confianza en Él, puede ser parte de tu experiencia diaria.

 ¿Dónde tienes puesta tu seguridad y confianza?

© Protestante Digital 2012

La reforma económica según Dios

Wenceslao Calvo

La reforma económica según Dios

La reforma económica según Dios
Una de las funciones que tiene la economía, según la Biblia, es ser factor de alivio para quien pasa penurias a causa de imponderables que le superan.

08 DE MARZO DE 2012

 El principio de subordinación de la economía, esto es, que el aspecto material no es un fin en sí mismo, sino que está supeditado a otros fines más importantes, se muestra reiteradamente en las páginas de la Biblia. Una de las formas en las que tal subordinación se manifiesta es en el trato hacia las personas más necesitadas.

Si consideráramos la economía como un fin en sí mismo entonces esas personas constituirían una rémora, suponiendo un freno para el desarrollo y la expansión y constituyendo una carga y obstáculo para el crecimiento. Pero  una de las funciones que tiene la economía, en la noción que nos transmite la Biblia, es la de ser factor de alivio para quienes están pasando por penurias a causa de imponderables que los superan .

A tal efecto  se instituyeron en el Antiguo Testamento un conjunto de medidas, como son la creación de la figura del pariente cercano o redentor, la del año sabático y la del año del jubileo , además de algunas prácticas saludables, como la rebusca en tiempos de recolección de la cosecha [i] .

 La figura del redentor  ( go’el ) es el mecanismo ideado para que, desde el seno familiar, un pariente directo intervenga en favor del que está pasando por una situación de calamidad. Su función se aprecia, por ejemplo, en la compra de un campo que un miembro de la familia tiene que vender para poder sobrevivir [ii] ; esa actuación tiene como propósito impedir que la propiedad pase a manos ajenas y que de esta forma sea enajenada para siempre, con la consiguiente pérdida del bien raíz que es la base de su sostenimiento.

Otro caso en el que el redentor tenía que intervenir era cuando un israelita se veía en la necesidad de venderse como esclavo a un extranjero [iii] , recuperando de este modo a quien había perdido su libertad para poder sobrevivir. Finalmente,  el redentor no solo salía en defensa de las posesiones o libertad que podía perder el pariente necesitado, sino que su defensa cubría a la persona misma , de ahí que tuviera la responsabilidad de aplicar la justicia reivindicativa en caso de asesinato [iv] . En vista de todo esto, no es extraño que la figura del redentor se convirtiera en una ilustración del Redentor por excelencia, quien actúa en favor nuestro, ya que hemos quedado a merced de fuerzas hegemónicas, como son el pecado y la muerte.

 Actualmente el año sabático se ha puesto de moda , especialmente entre los jóvenes, en el sentido de ser un alto en el camino o un cambio de ritmo, que permite la reorientación y renovación en la vida. En el Antiguo Testamento  el año sabático tenía como función ser un elemento de equidad que nivelaba las diferencias sociales, introducidas por contingencias ajenas a la voluntad de las personas. De ahí que fuera ocasión de remisión de deudas entre los israelitas .

Estamos viviendo días en los que la tasa de suicidios se ha incrementado notablemente, debido a la presión insoportable que las deudas imposibles de pagar están suponiendo para muchas personas. La desesperación provocada por no ver salida lleva a tal determinación. En el año sabático se producía la remisión de las deudas contraídas [v] , lo cual  no era más que la expresión horizontal de la remisión vertical, que era el perdón de la deuda moral contraída con Dios y que él dispensa misericordiosamente . El año sabático era, pues, ocasión de liberación y restauración. Las cargas asfixiantes e inhumanas que condicionaban la existencia entera de los desfavorecidos, eran eliminadas y un nuevo comienzo y una renovada oportunidad eran posibles.

En el caso de que la persona encargada de redimir hubiera hecho dejación de su responsabilidad, ello no significaba la pérdida definitiva de posesiones o libertad por parte del desfavorecido; una institución que volvía a poner las cosas en su sitio era la del jubileo [vi] , cuando las tierras eran devueltas a sus dueños originales y la libertad era recobrada por los esclavos, de modo que la enajenación de personas y propiedades era solo temporal. Esto suponía un horizonte de esperanza, al saber que, aunque durante un tiempo las condiciones fueran difíciles, había un día en el que sonido del  shofar  anunciaba la liberación y recuperación.

 Todas estas medidas tenían un doble propósito: la extirpación de la codicia y la opresión , que siempre van de la mano entre sí, y la lección de que todos estamos en la posición de desahuciados ante Dios y por lo tanto necesitados de su remisión, liberación y restauración. La economía, pues, se convierte en un medio para enseñarnos algo más profundo que lo meramente material y algo más humano que lo puramente ganancial.

 Buena parte de nuestro problema radica precisamente en que la hemos reducido a una categoría monetaria y a un fin en sí mismo, como si fuera el todo de la existencia . Al hacer eso, hemos hecho de ella un ídolo. Y como todo ídolo, cuando llega la hora de la verdad, muestra en toda su intensidad su impotencia para proporcionar auxilio a los necesitados. Volvámonos al Dios vivo y verdadero.